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PARÁMETROS DEL ACUARIO,  ALGUNOS DE ELLOS Y EN QUÉ  FORMA AFECTAN EL AGUA 


Los parámetro  nos indican cuales son  las medidas  limites en las cuales pueden vivir los peces ornamentales, dependiendo cual sea su especie.  Estas medidas nos ayudan a detectar variaciones que podrían afectarlos gravemente.

Si somos aficionados y sólo queremos tener unos pececitos sin muchas pretensiones, pero bien tenidos (siguiendo las normas de mantenimiento) no necesitamos  estar midiendo permanentemente todos  los parámetros del acuario. Pero es conveniente tener un medidor de pH, y si queremos peces de agua caliente es indispensable tener un termómetro para detectar cambios en la temperatura.

No esta de más conocer en forma muy general los cambios que ocurren  en el agua del acuario y a qué se deben estos cambios, imperceptibles para nosotros, pero fundamentales para los peces.  Estas modificaciones en los parámetros podemos detectarlas con los  Kits de análisis. Y algunos de los parámetros que pueden medirse en un acuario son: temperatura, pH, dureza de carbonatos, dureza general, amoníaco, nitritos, nitratos, fosfatos, dióxido de carbono, cloro y cloraminas, oxigeno e iluminación, entre otros. 

El cloro y las cloraminas es lo primero con lo que tenemos que tener cuidado cuando vamos a introducir peces en el acuario, pues estas sustancias pueden afectar y matar a los peces dependiendo de su concentración y cuando montamos un acuario debemos dejar reposar el agua al menos 24 horas (para que ellas se eliminen del agua) antes de meter algún pececito.  Este parámetro normalmente nunca se mide.

Cuando compramos  los peces debemos averigüar  si son de aguas calientes o frías y tener  unos cuidados  al  introducirlos al acuario.  Debemos contar con un termómetro y  tener la temperatura del agua de nuestro acuario lo más parecida posible  a la temperatura de los acuarios de donde provienen los peces (tienda de acuarios, criador, exportador etc.) La bolsa donde vienen los peces la enjuagamos con agua (por fuera, para eliminar cualquier suciedad) antes de introducirla en el acuario, para que el agua de la bolsa se iguale a la temperatura del acuario. Si hay diferencia en las temperaturas los peces se estresan, se les bajan sus defensas y pueden enfermar o morir.

Los peces de agua caliente  se pueden mantener  en un rango de 24 °C a 28 °C, aunque hay muchos aficionados que los mantienen por encima de los 28 °C y no es conveniente. Si tenemos que aplicar medicamentos  con frecuencia hay que subir la temperatura para que actué más eficazmente. Si nuestro acuario tiene una temperatura de 30 °C o 31 °C no hay mucho margen para subirla si llegáramos a necesitarlo. 

Si tenemos temperaturas muy elevadas, el agua tiene menos concentración de oxigeno, el metabolismo de los peces es más acelerado y  los peces tienen vidas más cortas.  En cuanto a las plantas la gran mayoría no resisten temperaturas muy altas (por encima de 28 °C) durante un tiempo prolongado y mueren. 

Si tenemos peces de agua caliente, permanentemente estaremos monitoreando este parámetro.

El pH, es otro factor a tener en cuenta cuando vamos a introducir los peces al acuario y es conveniente tener una forma de medirlo para poner nuestro acuario lo más cerca posible al pH de donde provienen los peces. 

Si no tenemos idea del pH de nuestro acuario, llevamos los peces en la bolsa, la enjuagamos (por fuera) con agua de la llave y la metemos al acuario. La abrimos y la dejamos dentro del acuario sin permitir que el agua de la bolsa salga al acuario y con una vasija o posillo limpio (ojalá que sea sólo para el acuario) sacamos un poco de agua del acuario y la echamos en la bolsa, dejamos que los peces se adapten unos 10 minutos y  continuamos  agregándole agua a la bolsa por lo menos durante 45 minuto, siempre dejando unos diez minutos para que se adapten.  Si la bolsa se llena mucho de agua, le sacamos  agua y continuamos agregando agua del acuario (a la bolsa) para  que el pH de la bolsa y el pH del acuario sean lo más parecido posible antes de introducir los peces al acuario.

Si los metemos al acuario sin  tener el cuidado de igualar los dos pH (el del acuario y el de la bolsa)  al igual que pasa con la diferencia de temperatura los peces pueden enfermar o morir. Este parámetro del  pH es bueno controlarlo de vez en cuando.


El pH, la  Dureza de carbonatos (KH)  y  la Dureza general (GH) son parámetros que van  relacionados y nos indican si el agua es dura o blanda.  La dureza de carbonatos y la dureza general  hay que monitorearla si el pH del agua sube sin causa aparente.

Cuando introducimos los peces en el acuario, empieza a acumularse  el amoníaco  y en presencia de éste comienzan a proliferar las bacterias que lo desdoblan  en nitritos, que es un compuesto nitrogenado menos toxico que el amoníaco. Estas bacterias se desarrollan en forma muy lenta, por esto es importante comenzar un acuario con pocos peces, para darle tiempo a las bacterias a que se desarrollen antes de colocar más peces y no se suba la concentración de amoníaco afectando la salud de los peces.  Una forma de comenzar un acuario sin el problema de  que se suba el amoníaco es utilizar una esponja o cualquier otro material de un filtro maduro  (donde ya estén formadas las colonias de bacterias que lo desdoblan en nitritos), pero estas bacterias necesitan alimento (amoníaco)  para que no se mueran. Y es importante proporcionárselo al colocar  una cantidad adecuada de peces en el acuario. Si colocamos en el filtro del acuario nuevo estas bacterias ya no tendríamos que colocar inicialmente unos pocos peces.  

En el acuario  tan pronto aparece el nitrito comienzan a proliferar los bacterias que lo desdoblan a nitratos (menos toxico) estas bacterias, al igual que las que desdoblan el amoníaco,  necesitan estar oxigenadas para que proliferen y es por esto que se reproducen en mayor número en los filtros (debido al flujo continuo de agua cargada de oxigeno). 

Las altas concentraciones de nitritos, impide que el pez respire normalmente  y comienza a  faltarle el oxigeno, deja de comer  se debilita y finalmente muere.

Si tenemos muchos peces en el acuario o no hacemos cambios frecuentes de agua tendremos que estar midiendo los niveles (parámetros) de amoníaco y de nitrito.

A causa de la acción de las bacterias comienza a disminuir las concentraciones de nitrito en el agua del acuario y a subir las concentración de nitratos.

El nitrato se puede eliminar con cambios parciales de agua. Según Axelrod  Herbert R. et al. (ref. 3) también lo eliminan bacterias anaeróbicas (no necesitan oxigeno)  que desdoblan los nitratos  produciendo nitrógeno (el nitrógeno es el gas más abundante en la atmósfera y cuando se produce en el acuario es liberado a la atmósfera en la superficie del agua) estas bacterias pueden proliferar en zonas del sustrato donde no llegue el oxigeno, pues éste las mata.  Pero si en el acuario tenemos muchas zonas (anaeróbicas) donde proliferan estas bacterias tenemos problemas, ya que pueden producir tóxicos como el anhídrido sulfuroso que afectan a los peces.  Por esto es mejor para eliminar el nitrato,  cambiar regularmente una parte del  agua del acuario.

La literatura sobre acuarios dice que las bacterias se demoran aproximadamente 6 semanas para formarse ya que primero comienzan a proliferar las que se alimentan de amoníaco y luego las que se alimentan de nitritos.

Cuando en un acuario sólo se detectan nitratos, podemos decir que el filtro ya esta maduro (ya que es un acuario que cuenta con colonias de bacterias activas)

Desde que empezamos a dar comida a los peces comenzamos a introducir fosfatos al acuario y si tenemos mucho fosfato en el agua, comenzarán a proliferar en forma desmedida las algas.  También por esto es importante no dar de comer en exceso a los peces y hacer cambios de agua periódicos.

Si adicionamos  Dióxido de carbono (CO2) al acuario  y  tenemos suficientes plantas y peces  es conveniente medir la concentración  de CO en el agua, ya que si ésta es alta  mata a los peces.

El oxigeno en un acuario es fundamental, sin él no puede vivir sus habitantes  (exceptuando las bacterias anaeróbicas)  y éste se ve afectado por otros parámetros como por ejemplo la temperatura, a mayor temperatura menos oxigeno disuelto en el agua. La mejor manera de suministrar oxigeno a un acuario es cultivando plantas. Si tenemos una cantidad moderada de peces y  tenemos plantas no necesitamos  utilizar aireadores  (para adicionar oxigeno al agua)  ya que las plantas  en el proceso de la fotosíntesis la oxigena.  Este parámetro nunca lo medimos. Cuando falta oxigeno los peces buscan la superficie del agua.

La iluminación es un parámetro imprescindible para las plantas de acuario. Sin luz bien sea natural o artificial no pueden vivir.  Para que crezcan se les debe proporcionar 3.5 watts/galón o entre 30 y 50 lúmenes / litro,  pero hay plantas que exigen más o menos iluminación dependiendo de la especie. Para los peces la luz no es un factor tan importante, salvo para los peces crepusculares o los  nocturnos, ya que mucha iluminación puede estresarlos y debemos proporcionarles refugios  con plantas,  tubos, troncos, etc.

Como dije anteriormente no necesitamos estar midiendo todos los parámetros para saber si el agua del acuario esta bien. Si seguimos las indicaciones de iluminación, pocos peces al inicio (esperar mes y medio antes de introducir más peces) y hacemos cambios de agua regularmente, nuestros peces estarán contentos, tranquilos, comiendo, con sus colores naturales y reproduciéndose y las plantas crecerán sanas. Esto es más que suficiente para saber que los parámetros están correctos.

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