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SISTEMÁTICA Y NOMENCLATURA1   

Sistemática es la ciencia que trata con las clases y diversidad de las cosas vivientes y con su arreglo dentro de una clasificación natural. Básicamente estudia las relaciones evolutivas dentro de los organismos, la sistemática se basa en los fundamentos de la biología y es elemental conocer la estructura para ver estos fundamentos. Un sistema de clasificación debe proveer los medios para conocer el problema de la evolución y el origen de la vida. Es erróneo suponer, como muchos lo hacen, que  la clasificación es una fase pasada de moda de la historia natural. La taxonomía estudia las bases teóricas, los principios y procedimientos necesarios para entender las interrelaciones, es la fuente de información para la clasificación. La sistemática envuelve a las dos taxonomía y clasificación.

Todas las relaciones entre cosas vivientes son el resultado directo de lo que ha pasado durante su historia evolutiva, la historia es un fenómeno real seamos o no capaces de reconstruirla con precisión. Todas las aproximaciones al entendimiento de la sistemática están limitadas al estudio de las similitudes y diferencias y están basadas en el principio de comparación. Un renovado interés en los métodos y teoría de la clasificación ha sido enriquecido por el desarrollo del computador y el comienzo de nuevas áreas completas de investigación, requeridas en la taxonomía numérica, incluyendo cladística. La taxonomía es la teoría y práctica de la clasificación de los organismos, al comienzo es importante distinguir entre  la clasificación de las cosas y darles un nombre y clasificarlas, estas dos actividades son totalmente diferentes. La clasificación involucra la filosofía científica que usa el procedimiento inductivo que permite colocar los individuos dentro de un taxa previamente establecido. La nomenclatura zoológica involucra la aplicación de nombres distintivos sobre la base de reglas establecidas.

La función primaria de la clasificación es crear un orden, con una identificación precisa  de los individuos siguiendo normas establecidas y ordenándolos en varios taxa, así es imposible discutir o pensar acerca de los organismos sin haberles primero asignado sus nombres. Para hacer esto se requiere la aplicación de la nomenclatura biológica  a los grupos (taxa) que están reconocidos. Las categorías de la sistemática están basadas en grados de similitud, así que entre más cercanos estén dos organismos son mas relacionados los caracteres que normalmente llevan. Los nombres latinos fueron aplicados a animales y plantas mucho antes de 1735, cuando Linneo,  que fue el primero en intentar catalogar todas las especies conocidas, no dudó en tener en cuenta los conocimientos de las sociedades primitivas que habían observado las plantas y animales sin conocer su nombre. Los aztecas tenían considerables conocimientos de las especies que habitaban en su región antes de la conquista española, sin embargo ellos empleaban nombres con prefijos apropiados y que servían para indicar sus relaciones.    

 Esto conduce a la segunda función de la clasificación que es servir como guía a las interrelaciones. La moderna clasificación está basada sobre la filogenia, éstas son diferentes y no deben confundirse. La filogenia es la historia actual evolutiva de los organismos y es natural, continua y dinámica. La clasificación es el resultado de los esfuerzos humanos para interpretar o reconstruir la filogenia, y es arbitraria en que muchas clasificaciones pueden estar construidas desde la misma filogenia. La historia evolutiva de un grupo  vincula una y solamente una filogenia; pero en el desarrollo de una interpretación del origen y evolución de tal grupo, los científicos proponen varios esquemas de interpretación, que bajo un cambio en la vertiente, como una nueva luz,  pueda cambiar el curso de la evolución.

El problema fundamental de la sistemática, como Huxley lo dijo es: "el de detectar la evolución como trabajo”. La sistemática moderna utiliza información de una gran variedad de disciplinas: genética, ecología, fisiología comparada, citología, zoogeografía, bioquímica y campos relacionados. Los antecedentes informativos de estas disciplinas son esenciales para la solución de muchos problemas taxonómicos. La sistemática ha comenzado hacer un punto focal para muchos campos de la biología desde que se está tratando con la diversidad orgánica y es la  principal rama de la biología.

ADAPTACIÓN DE LOS PECES

Los peces son particularmente bien adaptados para los estudios de sistemática por:

a)      Ellos son abundantes en especies y números, tienen amplia distribución y están disponibles.

b)      Ellos poseen muchas características que son especialmente bien definidas: análisis  taxonómico y tratamiento estadístico.

c)      Las correlaciones medio ambientales están bien marcadas.

d)      Muchos de ellos tienen gran adaptación para la experimentación en condiciones  de laboratorio.

e)      La íntergradación e hibridización son relativamente comunes entre ellos y facilitan las pruebas de relaciones genéticas.

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ANTECEDENTES HISTORICOS

 No hay duda que la taxonomía comienza con el hombre debido al gusto del hombre en ordenar y ponerles nombres a las cosas. Aristóteles (383 a 322 AC) sintetizó el conocimiento de este tiempo y formuló los inicios de esta ciencia. Sin embargo, él no formulo una clasificación formal, Aristóteles dio las bases cuando él estableció que “los animales deben ser caracterizados de acuerdo con su manera de vida, sus acciones, sus hábitos y sus partes del cuerpo”. Esta filosofía prevaleció por cerca de 2000 años. De los zoólogos que vivieron un poco antes de Linneo, John Ray (1627 a 1705) propuso un sistema de clasificación más natural que sus predecesores, y su libro tuvo una marcada influencia sobre Linneo (1707 a 1778). Este gran naturalista sueco es el primero que aplicó consistentemente lo que es conocido como el sistema binomial de nomenclatura, en la décima edición de su monumental obra Sistema Naturae (1758), la cual marca el punto  de inicio   para la nomenclatura zoológica. Su contribución influyó en sus estudiantes que lo llamaron el padre de la taxonomía. Linneo también suministro las categorías  jerárquicas: variedad, especie, genero, orden, clase y reino. Posteriormente, el principal cambio fue agregar familia y phylum. Este sistema por lo práctico fue adoptado rápidamente, expandido y elaborado y  es el dominante para el siglo siguiente; durante este tiempo las especies fueron consideradas inmutables.

Un siglo después, la revolucionaria teoría de la evolución de Charles Darwin produce una  extraordinaria estimulación en los trabajos de los biólogos. Los trabajadores de las décadas inmediatamente siguientes al trabajo Sobre el origen de las especies (1758) fue concentrado principalmente con los descubrimientos entre los organismos actualmente vivientes y sus ancestros comunes. La filogenia fue, sin embargo, la principal preocupación de este periodo. El árbol filogenético fue introducido por Haeckel (1866) y probó ser  una útil y estimulante ayuda para los taxonomistas, que en forma grafica expresaba las presumidas interrelaciones. Éste fue un periodo productivo y excitante en la historia de la taxonomía, y algunas de las mentes más brillantes fueron atraídas a este campo por la recompensa casi diaria de descubrir nuevas especies y géneros, y  muy infrecuentemente  de familias y ordenes. Sin embargo antes de finalizar el siglo XIX, el periodo de descubrimiento de grandes animales tuvo su final. Aquellos quienes fueron ansiosos de describir nuevos ordenes, familias y géneros ahora se dedicaban a purificar la clasificación, poniéndolas en las categorías ya existentes.  Como podrá suponerse, algunas de estas divisiones fueron necesarias y benéficas, pero en otros casos se cayó en una desintegración de las categorías naturales por encubrir afinidades verdaderas. Parte de este desacuerdo, que la taxonomía soportó durante el final del siglo XIX  y comienzos del siglo  XX, es atribuido a esta excesiva división.

La fase más reciente en el desarrollo de la sistemática se ha caracterizado por el estudio de la evolución dentro de las especies. El redescubrimiento de las leyes genéticas de Mendel, el surgimiento de la genética y más tarde la genética de poblaciones, el uso de la biología experimental, la introducción de la biométrica y subsecuentemente la taxonomía numérica, los avances en ecología, los estudios comparados de comportamiento y el desarrollo de nuevas herramientas ha ampliado mucho el punto de vista de los sistemáticos y se ha convertido en una ciencia vigorosa. Los antecedentes  de estas ciencias son esenciales para la solución de muchos de los problemas que se presentan en sistemática. La realización que finalmente emerge en los organismos con  los cuales la sistemática debe trabajar “no es una jaula llena de animales de laboratorio ni una serie de especímenes muertos en un museo, ellos son seres vivientes de poblaciones naturales en el campo” (Myers, 1941). La sistemática moderna ha comenzado a formular generalizaciones, para lo cual el nombre y descripción de un nuevo taxa es solamente el primer paso.

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 TAREAS DE LA SISTEMÁTICA

La tarea final de la sistemática no es solamente reconocer y describir el orden infinito de los seres vivientes alrededor de nosotros, también debe contribuir a su conocimiento. La necesidad de identificaciones precisas es crítica en el trabajo de la vida silvestre para administradores, geólogos, biólogos experimentales, por nombrar solamente unos pocos de ellos. Para llegar a ser competente en un grupo particular de animales se requiere de un paciente trabajo y una larga experiencia, y la autoridad determinadora puede no estar disponible para algunos organismos, porque no hay especialistas en estos grupos. La moderna sistemática es un campo que compete a los naturalistas quienes estudian la ecología y el comportamiento de las especies en sus ambientes naturales.

Después de reconocer y describir con precisión la especie, el sistemático debe colocar esta especie en el orden de agrupamiento establecido dentro de los taxa relacionados y darle una clasificación que relacione la especie con las categorías superiores. Este paso envuelve mas especulación que darle nombre de la especie y es más teórico, así el taxonomista debe decidir si sus similitudes indican convergencia o verdaderas relaciones filogenéticas. El debe pasar del análisis al estado de síntesis.

La tercera tarea de la sistemática es estudiar como están formadas las especies y si conlleva a  considerar factores evolutivos: ¿cómo se originaron las especies, cómo están relacionadas y qué significan estas interrelaciones?. En esta fase de su trabajo el sistemático comienza a contactarse con las otras disciplinas, tales como genética y fisiología, ecología y citología, y biogeografía y paleontología.

Estos numerosos pasos, por los cuales debe atravesar la clasificación de grupo particular, hace referencia a sí es taxonomía alfa, beta o gama. La taxonomía alfa se refiere al nivel en el cual la especie es reconocida, caracterizada y nombrada; La taxonomía beta, al arreglo de la especie dentro de un sistema natural de clasificación, y la taxonomía gama, al análisis de la variación intraespecífica y estudios de evolución. Los tres se entrecruzan e intergradan, pero la tendencia es real. Sin embargo los biólogos inclinados por la taxonomía gama, requieren de estudios mas refinados que los que se dedican a los niveles alfa y beta, especialmente para los grupos no muy bien conocidos, incluyendo los peces.

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CONCEPTOS TAXONÓMICOS

En taxonomía clásica, los organismos fueron ordenados de la especie a las categorías más altas, por un grupo de caracteres que presumiblemente ocurren en cada miembro del grupo estudiado. En taxonomía moderna, el concepto de variación dentro de un grupo en un tiempo dado, entre diferentes periodos de tiempo geológico esta teniendo gran influencia en la caracterización de las categorías superiores.

La clasificación comienza con el individuo. Los individuos que llevan características muy relacionadas con cada uno de los otros y pueden reproducirse son agrupados dentro de una especie. Las especies son catalogadas dentro de géneros, los cuales pueden contener una o más especies. Los géneros relacionados son agrupados dentro de familias, cada familia contiene uno o más géneros. Las familias constituyen los órdenes y los órdenes son agrupados en clases.

La evidencia actual indica qué tan relacionadas están las especies, así como la diferencia de otras, detallando su funcionamiento bioquímico, su morfología interna y externa. Las nuevas investigaciones tienden a descifrar estas relaciones con estudios cromosómicos, secuencias de aminoácidos y comportamiento comparativo y muchas otras. Sin embargo el estudio de ejemplares conservados provee valiosa información sistemática y es imperativo para una visión amplia del conocimiento del organismo en su hábitat natural.

Así muchas especies que no están muy definidas por grupos de caracteres morfológicos pueden definirse por variación geográfica, considerable información biológica en algunas investigaciones puede estar disponible, tal como comportamiento, genética, fisiología y ecología, también incluido el tiempo como elemento. La especie es un concepto basado sobre la población y debe ser definido de acuerdo con un particular grupo de circunstancias. Consecuentemente hay diferentes clases de especies en diferentes grupos de animales o estar en el mismo grupo. Especies Monotípicas  son aquellas que muestran características uniformes en la totalidad del rango, mientras que politípicas son especies que pueden ser diferenciadas como subespecies. Especies Sibling (crípticas) son aquellas indistinguibles o muy similares, pero son completamente diferenciadas por genética, fisiología, ecología o comportamiento, que involucran el aislamiento reproductivo. Las subespecies son poblaciones geográficamente segregadas, o un grupo local de población que difiere taxonomicamente de otras subdivisiones de la especie.

El género tiende más que ninguna otra categoría a retener su estatus clásico y ser definido como un grupo de especies que comparten ciertas características.

La categoría familia incluye, al menos en teoría, muchas líneas evolutivas distintivas y así su establecimiento tiene lugar la variación en tiempo como en espacio.

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LOS DATOS DE CLASIFICACIÓN

¿Qué clases de caracteres son usados por los ictiólogos en la identificación de especies o cuando proponen una clasificación? Son muchos y muy variados caracteres, que se pueden encontrar en ellos. Cualquiera de las medidas meristicas – tales como número de escamas, radios de las aletas, vértebras, proporciones del cuerpo, coloración en vivo, formas osteológicas, patrones de comportamiento, número de cromosomas que ellos tengan como figura común, o alguna otra que tenga relevancia como característica diferencial  que la haga distinta de los otros grupos de peces. Por ejemplo, el número de radios caudales es virtualmente constante en muchas familias y este carácter no puede usarse en aquellos grupos por debajo de este nivel, pero en la familia Cyprinidontidae su número es distinto para razas no determinadas, subespecies o especies. El número de vértebras es muy constante en  la mayoría de los peces espino-rayados siendo un carácter ordinal y puede ser usado para distinguir categorías desde subespecies hasta género  en los grupos más primitivos. La ausencia de aletas pélvicas puede ser un carácter de familia o una variación individual (como en ciertos cyprinidontidos). En los minows (Cyprinidae) el tamaño relativo de la cabeza puede ser usado para distinguir especies; así en los peces sol (Centrachidae), el tamaño de la cabeza es un carácter significativo para familia. Como puede verse no hay un carácter fijo para un nivel taxonómico especifico.

En general, que son vistos externamente son los más fáciles de usar para separar especies y algunas veces géneros. Estos caracteres son, sin embargo, frecuentemente superficiales y algunas veces los más variables, y deben ser usados con precaución. Las figuras usadas para distinguir las jerarquías superiores de género, familia etc. Son generalmente más profundas y menos variables. Ciertos caracteres osteológicos, por ejemplo, muestran una pequeña variación y parecen estar menos influenciados a cambios ambientales (tales como efectos de la temperatura), que muchas medidas merísticas como el numero de escamas. El color tiene frecuentemente valor como carácter especifico, pero en muchos casos puede ser característico de categorías superiores, como lo es el color rojo en los peces ardilla ( Holocentridae).     

Entre más datos se tengan para la clasificación ésta estará más cercana a los resultados que se esperan. La sistemática moderna está en capacidad de dar información en una variedad extensa de en los campos de bioquímica, genética, comportamiento, ecología, fisiología, distribución geográfica, paleontología y citología, y complementar estos datos con datos convencionales de morfología y anatomía. La mayoría de la clasificación es realizada sin un conocimiento definitivo de los grupos ancestrales que lo componen, su potencial de reproducción, comportamiento y otra información útil. Es desafortunado que muchos de estos datos falten con frecuencia, pero nosotros continuamos clasificando sin ellos y haciendo un trabajo razonable, al menos en los niveles de género y especie.

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COLECCIONES PARA ESTUDIO

Las colecciones en los museos son la materia prima en la cual se han basado las conclusiones de la sistemática. Estas colecciones son similares a las grandes bibliotecas en  las cuales están eficientemente catalogadas para su uso y están en un continuo crecimiento. Así como en una biblioteca el avance en el conocimiento de los grupos de las cosas vivientes requiere una continua reacomodación, en los museos modernos y activos se actualizan constantemente para brindar una clasificación actualizada de un género o familia u otra categoría. Sin embargo hay muy pocas colecciones conservadas de los llamados especimenes típicos de cada especie, la práctica moderna enfatiza en tener grandes series de especímenes para conocer el rango de la especie, para un taxonomista moderno, para estudios de población. Las muestras deben ser adecuadamente para dar una clara idea de su variación, crecimiento y así permitir un tratamiento estadístico.

Los museos de colección hacen énfasis sobre los peces de una región particular, por ejemplo peces de agua dulce de norte y centro América, o si ellos son cosmopolitas, el comportamiento de algunos de sus representantes a través del mundo. Las colecciones de peces deben ser especímenes fijados en formol y preservados en alcohol, pero una tendencia reciente en la investigación de las categorías superiores se ha extendido de material esquelético  y de especímenes coloreados y aclarados. Muchos museos ahora tienen equipos de rayos X para el trabajo de los caracteres, como también para el estudio de los efectos de la radiación sobre las poblaciones vivientes.

Cierta información esencial puede acompañar cada colección o especimen. Es muy importante precisar la localidad, un especimen debe ser cuidadosamente rotulado, esto es esencial para la sistemática. Si la localidad es imprecisa, su posición relativa de un sitio bien conocido debe darse en el rótulo o en la ficha. El estado o país, el condado o distrito, la fecha de colección, el nombre del o los  que lo coleccionaron, debe ser reportado. La altitud es frecuentemente usada (en algunos casos solamente estimada) y adicionar la información ecológica disponible. El rótulo debe ser escrito en el campo al tiempo que la colección se esta realizando, los especímenes deben ser colocados en fijador (usualmente formol al 10%, igual al 4% de solución acuosa de formol) y estos no deben ser más tarde reemplazados. Una buena calidad del rótulo debe ser usado, ya que no hay manera de recordar los datos si el rótulo se desintegra. Los rótulos deben ser escritos con tinta china que es resistente al agua, si no hay disponibilidad de esto usar lápiz. A los especímenes de unas pocas pulgadas se les puede hacer una pequeña incisión en el lado derecho del abdomen antes de ser introducidos en el formol, si es un pez pesado de unas pocas libras debe ser también incidido en los músculos de cada lado de la columna vertebral. Si  los peces permanecen mucho tiempo en formol, se le agrega bórax casero en una proporción de una cucharada por cada medio galón de fijador =5 g / 2 litros, éste se agrega para neutralizar el efecto ácido, así se retarda el encogimiento, manteniendo duras las partes suaves y previniendo la descalcificación de los tejidos óseos.

No todos los peces pueden ser conservados completos, los especímenes grandes deben ser pelados y secados o colocados en liquido. El material  para obtener los esqueletos debe ser llevado al laboratorio (usando cucarrones carroñeros) y en el campo deben ser preservados en frió, si no hay hielo disponible, por una preparación seca. Esto está complementado por descamación, evisceración (apuntando el sexo y longitud) y colocando el especimen en un recipiente adecuado. Al regreso del laboratorio un pequeño baño en amoniaco es suficiente para que los escarabajos hagan su labor.   

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NOMENCLATURA ZOOLÓGICA

Es esencial distinguir entre clasificación y nomenclatura, sus respectivos papeles han sido con frecuencia confundidos. La clasificación es una materia biológica, sin embargo la nomenclatura es una herramienta por la cual los rótulos están proporcionando la información para que las categorías taxonómicas y los biólogos  puedan comunicarse entre ellos. La nomenclatura es un recurso para llegar a un fin no es un fin en sí mismo. Así los zoólogos que trabajan con animales y usan sus nombres, es esencial que  se familiaricen con estos y con los principios de la nomenclatura zoológica, sean ellos sistemáticos o no.

Para que sea usada generalmente, la nomenclatura así sea de aplicación dispersa, debe tener el mismo significado para todos.

La principal ayuda de la nomenclatura es la estabilidad y la uniformidad. Sin embargo, en sistemática el progreso conduce a cambios en las relaciones y conceptos en las categorías, consecuentemente el cambio de  nombre es inevitable.

La moderna nomenclatura científica implica un sistema bonomial, el primero en estandarizarlo fue Linneo. Anterior a este tiempo los organismos fueron llamados, usualmente en latín, por frases descriptivas, oraciones o parágrafos los cuales proveían un sistema extenso e inmanejable. Linneo redujo muchos de estos nombres a dos palabras en latín, una de ellas corresponde al género e indica la clase general, la otra, la especie, designa la clase particular. El sistema binomial es un sistema de dos-nombres. Lineo fue el primero  en aplicar su sistema binomial tanto a plantas como a animales en la décima edición de su Sistema Naturae (1758), este trabajo está designado en el Código Internacional como el punto inicial para la nomenclatura zoológica y botánica. Los nombres publicados deben estar en conformidad con los principios del sistema binomial, para llegar a ser aceptados.

El sistema de dos-nombres se ha extendido al cobijar la subespecie, asimos nosotros un sistema trinomial. Muchos de los géneros de Linneo ahora constituyen nuestras familias, a veces órdenes, Linneo conoció menos de diez mil especies de animales, mientras que ahora son conocidas por nosotros un millón. Sin embargo el sistema de Linneo aun esta funcionando y es universalmente aceptado.

Sin embargo, el sistema es básicamente simple, muchas complicaciones surgen en su practica.  Se creyó al principio que la confusión era debida a la falta de un código de procedimiento, pero sólo fue hasta 1842 que un código "oficial” fue propuesto, en este año un comité de la Asociación Británica para el Desarrollo de la Ciencia  publicó “Stricklandian Code”. Con adendas en 1865, está formado en las bases que más tarde fueron la base de la codificación de las reglas de la nomenclatura zoológica. Otros códigos (El francés, americano y el alemán) fueron propuestos en años subsecuentes y la situación fue caótica, hasta que un consenso general fue alcanzado en 1901, cuando el Código fue adoptado y el Comité que tenía a cargo este trabajo fue constituído como una organización permanente, LA COMISION INTERNACIONAL DE NOMENCLATURA ZOOLÓGICA.

En la actualidad la Comisión Internacional no ha tenido un número fijo de miembros, pero 18 es el mínimo; ellos representan regiones geográficas y disciplinas diferentes y son elegidos por un termino de 10 años, por el Congreso Internacional de Zoología (el cual se reúne cada 5 años), en sesiones que tienen intervalos de 3 años. Los deberes de la comisión es el “estudio que determina el cumplimiento en la teoría y practica de la Nomenclatura zoológica”. Sus poderes se llevan a cabo de cinco principales maneras: a) por sometimiento a las recomendaciones del Congreso internacional para las enmiendas al Código Internacional o adición en “Recomendaciones” a artículos particulares del Código; b) por interpretación (desde 1907) de “Opiniones” en interrogantes al someterse a la nomenclatura zoológica (por lo cual desde 1939 deciden el estatus de un nombre individual o de un libro); c) por compilación  (desde 1910) de la “lista oficial de los nombres genéricos en zoología" (Nómina conservanda), y otros tales como listas e índices; d) por publicaciones (desde 1939) “Declaraciones”, los cuales constituyen la interpretación de las reglas; y  e) por el uso (desde 1913) de los “Poderes Plenarios” (nombres conservados por suspensión de las reglas). 

Desde 1939,  Francis Hemming (Inglaterra), secretario de la comisión desde 1936 a 1957, impulsó el establecimiento del Boletín de Nomenclatura Zoológica (1943) y la serie de  opiniones y declaraciones dadas por La Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica (1939). Las propuestas son sometidas por decisión a la Comisión, de comentarios obtenidos mediante correspondencia con los zoólogos especialistas en estos temas y las implicaciones nomenclaturales en el desarrollo de la taxonomía teórica y en la practica, son publicados en el Boletín.}

Una revisión de las normas aparecen como Código Internacional de Nomenclatura Zoológica (1961, Int. Trust. Zool. Nomen.,London).

En la Reunión del XV Congreso Internacional de Zoología, en Londres fue adoptado en 1958. La revisión del texto, es publicada en francés e ingles. 

La jerarquía convencional de la nomenclatura puede resumirse en el siguiente ejemplo para la Perca flavescens:

Phylum Chordata

               Clase Osteichthyes

                           Orden Perciformes

                                        Familia Percidae

                                                      Genero Perca

                                                           Especie Perca flavescens (Mitchill)

Por el uso de “sub” y “super”, los grupos anteriores pueden expandirse a 15 categorías que cubren mas de las necesidades para expresar los conceptos de grupo en ictiología: phylum, subphylum, superclase, superorden, orden, suborden, superfamilia, familia, subfamilia, género subgénero, especie y subespecie. En algunos grupos grandes en los cuales la clasificación es bien conocida y se pueden establecer las diferentes líneas, el uso de “tribu” (formado agregándole la terminación “ini” a la raíz del género tipo, por ejemplo, Cyprinini) es aceptado. Otra categoría útil en especie es el grupo, algunas veces llamado superespecie, la cual agrupa la jerarquía  entre las especies y el subgénero. Es posible emplear en lugar del subgénero dentro de una clasificación completa de un grupo que no ha sido completamente estudiado, por agrupaciones naturales de las especies estrechamente relacionadas, llamándolas con el nombre de estas especies.

El nombre genérico es siempre un nombre en singular, caso nominativo, y es escrito con la primera letra en mayúscula. La parte especifica del nombre científico va en minúscula, por ejemplo Perca flavescens. Este puede ser:

1)      Un adjetivo que debe llevar el mismo género gramatical que el nombre genérico, Gasterosteus  aculeatus

2)      Un nombre propio (un sustantivo), que es siempre el caso nominativo, pero no requiere que esté de acuerdo con el nombre del genero gramatical, Cichlasoma maculicauda.

3)      Un sustantivo va en singular genitivo tal como ocurre en un patronímico ej. Etheostoma jordani (por David Starr Jordan), o Epinephelus clarkae (por Eugenie Clark) o

4)      Un nombre común en plural genitivo, usualmente indicando alguna cosa del hábitat, Rivulus paludium (significa de los pantanos)

   Algunos de los nombres de los taxones por encima del nivel de género también son formados por concordancia con los principios generalmente aceptados. Por ejemplo, una tribu es una subdivisión de familia, subordinada a la subfamilia, formada por la adición de "ini" a la raíz del nombre de un género incluido (así como Fundulini derivado de Fundulus); la subfamilia  una  mayor subdivisión de Familia, puede ser usada en familias grandes y se forma al agregarle “inae” a la raíz  genérica ( Epinephalinae); La familia comprende, un grupo de géneros relacionados, o excepcionalmente un solo genero y se forma agregándole la terminación “idae” a la raíz del género incluido (Percidae); y el Orden, el taxon inmediatamente superior al nivel de familia, está formado en este libro por la adición de “iformes” en la raíz del género válido incluido (Cupleiformes). Infortunadamente los ictiólogos no están de acuerdo sobre la interpretación o aplicación de los nombres ordinales y el Código tampoco es específico al determinar como se forman los nombres sobre el nivel de familia.

Así, un individuo o dos o más personas, es responsable al proponer y describir cada taxon, el nombre de la persona o personas es colocado después del nombre científico y es conocido como el autor de este nombre. El nombre completo es colocado, pero en algunos casos, para autoridades muy conocidas (como Linneo) su nombre es abreviado. Citar al autor no se entiende como un premio al trabajador, pero le fija su responsabilidad por el nombre y ayuda a localizar la descripción original. Cuando la especie es transferida a otro género del que fue originalmente descrita, el nombre del autor original (o nombres) es colocado dentro de paréntesis.

La ortografía original del nombre se conserva pero se hace referencia al error, como “lapsus calami” o a un error tipográfico. El nombre válido de especie, género o subespecie debe ser el nombre más antiguo que reúna todos los requisitos de la LEY DE PRIORIDAD. Esta importante regla fue agregada con el objeto de contra restar la confusión en la aplicación de los nombres científicos y eliminar la duplicación; en general los nombres publicados primero tienen prelación sobre los mismos nombres del mismo rango publicados después. Si otros nombres son publicados posteriormente para el mismo taxon ellos llegan a ser sinónimos, o nombres no validos (el mismo organismo debe tener solamente un nombre legítimo, así tenga muchos nombres sinónimos en la literatura).

La nomenclatura zoológica es independiente de la botánica el nombre de un animal no debe rechazarse simplemente por que es idéntico al nombre de una planta. Los nombres genéricos y subgenéricos son  iguales en nomenclatura y están sujetos a las mismas reglas; la especie typo del genero y la típica del subgénero deben ser las mismas. Así sea que los nombres específicos y subespecificos tengan equivalencia nomenclatural y estén sujetos a las mismas normas.     

En el caso que dos o más nombres para la misma unidad taxonómica son publicados en la  misma publicación (simultáneamente), el primer revisor tiene el privilegio de seleccionar uno de estos como válido y colocar los otros en sinonimia.

Si la identificación puede no ser obvia desde la descripción original, un sistema conocido como el método tipo fue planeado para ligar el nombre científico a las entidades taxonómicas. El especimen tipo funciona como “portador del nombre”. El autor de una nueva especie debe designar un especimen como el tipo de esta especie. Solamente los primeros tipos son “portadores del nombre”. Estos son:

a) El holotipo (o tipo simple), un solo especimen designado por el autor en la descripción original, o el único especimen conocido cuando la especie fue descrita.

b) El lectotipo, un especimen tipo seleccionado subsecuentemente a la descripción original de uno de los sintipos que forman la base de la descripción original.

c) El sintipo (con frecuencia llamado Cotipo) uno de los muchos especímenes que forman la base de la descripción original, cuando no solamente uno es designado como tipo.

d) El neotipo, es un especimen designado como tipo subsecuentemente a la descripción original cuando el especimen tipo (o especímenes),  se tiene la certeza que ha sido destruido o perdido.

Otros tipos usados corrientemente son:

a) El paratipo (formalmente usado como Cotipo) es algún otro espécimen diferente al holotipo usado por el autor original al describir su nuevo taxon.

b)  El  alotipo, un paratipo de sexo opuesto al del holotipo.

c) El topotipo algún espécimen de la localidad tipo colectado subsecuentemente a la descripción original.

d) El paratotipo o isotipo, algún espécimen diferente al holotipo tomado en el mismo lugar como el holotipo e incluido en la descripción original.

El tipo nomenclatural de un género no es un especimen es una especie, en la cual el nombre genérico fue basado. Y es comúnmente llamado genotipo, pero la especie tipo es el nombre corrientemente recomendado, con el objeto de abolir el conflicto con el uso del termino genotipo en genética.

1 Traducción libre de  Maria Cristina Blanco, Bióloga U. Nacional, Bogotá. 

   Tomado de (ref. 13

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